sábado, 4 de febrero de 2017

Au revoir Ángers, au revoir la France!!!

Nos despedimos del Lycée David D'Ángers que tan bien nos ha acogido durante estos 8 días de Intercambio.

Aunque el frío apretaba esta mañana en la Plaçe du Lycée, se han vivido momentos muy emotivos cuando ha llegado el momento de decir adiós. Algunas lágrimas se han visto caer y durante unos minutos el autobús, tras arrancar, ha quedado en absoluto silencio. 




En el aeropuerto hemos tocado tierra gala por última vez y luego... vuelo para el sur del sur de Europa: Estepona, Málaga, Andalucía, España.



No hay palabras para poder agradecer como merece la amabilidad y generosidad demostradas por el Lycée David D'Ángers, sus alumnos y las familias de acogida. Nos han tratado fenomenal, hemos aprendido mucho y hemos recibido su afecto y cariño. Chapeau pour tous eux!!! Nos vemos en el mes de mayo.

Gracias, gracias y gracias. 

viernes, 3 de febrero de 2017

Último día lectivo en el Lycée David D'Ángers

Hoy hemos puesto punto final a la vida académica y cultural de este primer intercambio lingüístico.

Por la mañana nuestros alumnos españoles han tenido 4 horas de clase en el Liceo.  No fue fácil asignar clases a 22 estudiantes. Hay que felicitar a los organizadores y agradecer al profesorado francés que se ha prestado. Ha habido clases de Mates, Idiomas extranjeros, Informática, Historia, Francés como lengua materna...

Tras las 4 horas (algunas muy gratas nos han contado los alumnos, mientas otras han sido realmente difíciles de seguir), llegó la hora del almuerzo en el Comedor del instituto.

Luego nos fuimos de excursión al museo de Jean-Lurçat, un artista contemporáneo que expone su grandes tapices en un hospital de estilo gótico (fines del siglo XII) situado en la otra parte del río Maine. El lugar era impresionante. Y había calefacción. ¡Qué bien se estaba dentro!




El hospital tiene adjunto un claustro que resultó ser una joyita escondida. En cuanto a la colección de tapices contemporáneos, hemos ido rellenando unos cuadernillos en español que nos preguntaba por detalles de las 10 telas gigantes. Esta exposición nos ha gustado mucho porque además de lo estético de las obras, había un mensaje muy bonito ya que el autor parte de la tragedia que resultó para la Humanidad la Segunda Guerra Mundial para terminar con una canto final a la esperanza, especialmente vinculado al respeto a la naturaleza.


Una vez terminada la visita y sufriendo un tiempo infernal (lluvia, frío, viento fuerte...), hemos regresado al centro de la ciudad y el alumnado se ha ido de tiendas para hacer las compras finales.



En cuanto a la enfermería, Cristina va a mejor y estuvo en las clases de la mañana. Por prudencia no ha venido a la visita al museo de tapices.

A las 6 de la tarde, las familias participantes nos han agasajado con una fiesta final que hemos celebrado en el Comedor del Liceo. Nos han hecho unos crêpes ya que ayer fue La Candelaria, día en el que tradicionalmente los franceses realizan cenas familiares con crêpes. Hemos aprovechado para hablar con los alumnos franceses de cara a comentarles que les esperábamos con los brazos abiertos a mediados de mayo. Y también hemos charlado con las familias de acogida. Todas y cada una de las familias presentes en el acto nos han comunicado que están realmente contentas con nuestros estudiantes. Han alabado su educación y comportamiento. En algunos casos han añadido que el nivel de francés en la expresión oral era algo bajo. Por contra en otros casos quedaron impresionados con el francés de otros chicos españoles.


A esta celebración se han acercado el director del instituto francés y su subdirector. De hecho ha sido éste último el encargado de dar un pequeño discurso de despedida. Todo un detalle!!!



Con esta bonita y entrañable actividad, damos por concluido el programa de mano del Intercambio Lingüístico-cultural con el Lycée David D'Ángers. Mañana toca coger el avión y volver a nuestra Estepona. Familias, por favor, id preparándonos "los pucheros" que estamos muy faltos de la cocina de la "abuela". 

jueves, 2 de febrero de 2017

Otro sueño hecho realidad

Desde que estudié Turismo en la universidad soñé con poder visitar los Castillos del Loira. Me tuve que aprender esa ruta en la asignatura de Geografía Turística y desde entonces me pareció un lugar especial donde la historia, la elegancia, el arte y la geopolítica iban muy de la mano.

Les confieso que no estaba equivocado en esa primera impresión estudiantil y, por qué no decirlo, ingenua. Es una auténtica maravilla tanto a nivel histórico-artístico como a nivel paisajístico-natural. Y no solo lo digo yo. Copio y pego los que algunos de los estudiantes han escrito tras la visita al castillo de Chenonceau, el primero de la ruta de hoy jueves.




Lourdes dice de este monumento que es "sorprendente y elegante". Para Dulce o Paloma Hinojosa ha resultado ser "increíble". La otra Paloma, Paloma Pérez, lo califica de un lugar "de película". A Ainhoa le "impresionaba estar allí". A Noemí le ha dejado "sin palabras". Eva se ha quedado de piedra porque "está sobre un río". Y, por poner un último ejemplo, para Getsemaní era tan bonito "el Castillo como los bosques" que le rodean.

Ya lo ven... Lo dicen ellos. Es una obra de arte que la UNESCO ha declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. ¡Ahí es nada!

El Castillo Real de Amboise, El segundo que hemos visto hoy y el último de este intercambio, es también muy impresionante. Eso sí, no tiene la delicadeza y lujo del de Chenonceau. Es un castillo-fortaleza por lo que todo es más rudo, más tosco y potente. Las vistas desde su torre más alta es una pasada ya que la ciudad de Amboise y el río Loira quedan a tus pies. Y si éramos pocos parió la abuela: la tumba del Gran Hombre del Renacimiento, el genial Leonardo Da Vinci. Habitó en el Castillo de Amboise todo el final de su larga vida tras haber pasado por infinidad de ciudades: Milán, Venecia, Roma o Florencia.




Para variar nos ha llovido casi todo el día aunque no nos ha impedido disfrutar de estas dos joyas arquitectónicas del espectacular Valle del Loira. 



El comportamiento del alumnado ha sido el habitual de este intercambio: impecable. Hemos echado en falta a Cristina que no pudo venir por encontrarse enferma y haberse quedado en casa de su "correspondant" que también ha caído "griposa". Ya están mucho mejor tras la medicación que les recetó el doctor. 


miércoles, 1 de febrero de 2017

Un miércoles muy angevino

Angevino es el gentilicio de Ángers. Y hoy nos hemos sentido como si fuéramos de Ángers pues nos hemos podido acercar a las entrañas artísticas de esta ciudad.


Primero hemos visitado el Museo de Bellas Artes de la ciudad que está situado en un bonito palacio rehabilitado en el centro de la ciudad. Las instalaciones están muy bien y la colección es bastante completa teniendo en cuenta que Àngers es una ciudad de provincias. En el museo estábamos nosotros y algunos grupos de alumnos de Primaria que con sus maestros se encontraban por todos los rincones del museo pintando los cuadros, interpretándolos, etc. ambientando mucho este espacio cultural. Son tres plantas que van desde el origen de Ángers (prehistoria, Roma...) hasta una exposición de cuadros y otros objetos artísticos la mar de contemporáneos (arte conceptual, geométrico, abstracto...). Hemos dejado tiempo libre para que nuestros alumnos eligieran qué ver en cada sala, qué hacer en una hora dentro del museo.



Luego, bajo la lluvia llegamos al museo y bajo ella nos fuimos, regresamos al Liceo. Dadas las circunstancias atmosféricas, no nos quedamos por el centro. Todos votaron volver a la Agora, ese porche cerrado del instituto francés. Y es que además ellos ya tienen el centro comercial de Ángers muy visto. Por lo visto quedan por allí con sus "correspondants" y amigos franceses. Para Luis y para mí era la primera vez que estábamos en esa zona de tiendas.



Una vez en el Liceo, tocaba comer. El menú de hoy fue un acierto pues llevaba pasta. Y también se podía elegir hamburguesa. En el instituto nos esperaban la profesora de español, Madame Duran, con 5 alumnos franceses de español que nos iban a enseñar la Galería de David D'Ángers, el escultor que le da nombre al instituto anfitrión. Está emplazado en una iglesia que ha sido restaurada con materiales modernos para poder albergar la colección de este ilustre artista angevino. Los 5 alumnos franceses lo han hecho genial. Nos han explicado la iglesia que es sede de la exposición, la figura de David D'Ángers y 3 de las esculturas que allí se exhiben: el busto de Víctor Hugo, la estatua de Gutemberg y La joven griega. Les hemos aplaudido y, si fuera por nosotros, le hubiéramos calificado su trabajo con un 10. 





En el museo hemos pasado el peor rato del día porque es un espacio cultural muy pequeño para alojar tantas obras (algunas muy grandes) y al ser un grupo tan numeroso, estábamos un poco asustados de que alguien sin querer pudiera tocar una escultura. La señora que vigilaba la colección tampoco ayudaba a relajarnos porque parecía nerviosa y algo enfadada con nuestra visita. 

Para terminar la jornada emprendimos, ya sin lluvia, el camino de vuelta al instituto donde esperaban los chicos franceses. Los miércoles en Francia no hay clases por la tarde en los institutos por lo que cada uno habrá hecho una cosa diferente en familia. Hemos oído de nuestros "monterroseros" que la gran mayoría iban a quedar para verse y demás por la tarde.


En cuanto a la enfermería, Eva Sánchez estaba algo triste porque había contagiado su resfriado a su correspondant que también se llama Eva, mientras que Lourdes Martín ha empezado a medicarse porque no se ha encontrado del todo bien durante la jornada de hoy. Al final parecía haber mejorado un poco su estado de salud gracias a la medicación. Mañana seguiremos informando...

El alumnado sigue muy contento y feliz. Hoy por ejemplo, ha habido un momento muy gracioso en la Galería David D'Ángers ya que justo al entrar se han puesto varios chicos a imitar las figuras humanas (Dioses, Héroes...) de un friso de un frontón que esculpió el artista. Todos han cogido una pose y se han fotografiado. Otro momento divertido ha sido cuando nos hemos hecho selfies a la salida de la Galería. Siempre hay un esteponero cantando cuando nos movemos de un lado a otro. La animación en ruta, a pie o en bus, no nos falta nunca... Olé!!!


martes, 31 de enero de 2017

Y el sol iluminó el Loira

Esta tarde hemos tenido la suerte de ver el sol en el cielo francés pero no en un lugar cualquiera. Lo hemos podido ver justo cuando veníamos de hacer las visitas culturales y nos dirigíamos en autocar a Àngers. Ha sido increíble porque el sol ha asomado justo en el momento en el que estábamos pasando por la carretera turística que llaman "la Levée" del Loira de forma que se ha proyectado sobre las aguas tranquilas de este importante río francés que, además de haber sido declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad, le da el nombre al departamento (como una provincia en España) y a la región (como una Comunidad Autónoma en nuestro país) donde está Àngers. Esa imagen se quedará grabada en mi memoria por siempre pues era una auténtica postal. ¡Idílico!


Esto fue ya a nuestro regreso pero la mañana no comenzó tan bien. Nos fuimos del Liceo a las 8 y media de la mañana en dirección a la primera de las tres paradas previstas para hoy: la Abadía Real de Fontevraud. Nos ha llevado magistralmente "Monsieur" Thierry, el conductor que vamos a tener toda esta semana. Una vez allí hemos realizado una visita guiada en español por la ciudad monástica de Fontevraud. Zoe, la guía, nos ha explicado que no es realmente una abadía como se la conoce sino que es un complejo de edificios religiosos que se compone de 6 monasterios (cada uno con su claustro, refrectorio, cocina...), una basílica real, los jardines, etc. La dimensión del lugar llama poderosamente la atención. Y también el frío que hacía. Mortal de necesidad para unos sureños poco habituados a estas temperaturas tan extremas. No nos sentíamos los pies ni las caras. De hecho, hemos pasado tanto frío que la visita se ha visto recortada en unos 15 minutos porque no había quien aguantara más. También hemos de confesar que la guía nos ha llamado la atención una vez porque los estudiantes no paraban de hablar y no la dejaban realizar las explicaciones pertinentes. Aún así, hemos tenido tiempo de valorar la importancia histórico-artística de la abadía y es que ha sido testigo de pasajes y personajes esenciales en el devenir de la historia de Francia y de Europa como Eleonor de Aquitania, Ricardo Corazón de León, Los Borbones, La Revolución Francesa, Napoleón Bonaparte...




Luego hemos parado en un pueblo muy bucólico llamado Candes de Saint Martin para comer. A Luis y a mí nos ha gustado mucho ver la confluencia del Loira con su afluente el "Vienne" pero a los alumnos no les ha vuelto locos, la verdad sea dicha. No había mucha vida. Sin tiendas, sin bares, sin... Nos decían: "profes, ¿a qué pueblo nos habéis traído?". También es cierto que se lo han pasado en grande en un área recreativa que había a la orilla del río y que parecía puesta allí para nosotros y nuestro pic-nic. Si tenemos en cuenta la cantidad de fotos, selfies, retratos, paisajes, reportajes, etc. que se han hecho, podemos afirmar que ha sido "la repera limonera".




Para acabar este día tan de "visiteo" por el Valle del Loira, nos hemos detenido casi dos horas en el pueblo de Saumur. Es un centro vinícola de la zona y hay viñedos por doquier. Aquí sí había de todo: mucha vida comercial y cultural. Primero vimos por fuera su castillo y después los alumnos han ido de compras y de paseo por las calles del centro de la ciudad. Nosotros hemos aprovechado para comer algo: un menú del día con entrante, plato principal y postre más café. Oh, là là, delicieux!



A las cinco y tras recorrer la ruta turística con la que he comenzado este relato, hemos llegado al Liceo donde se han encontrado nuestros alumnos con sus "correspondants".




El comportamiento de los alumnos, salvo en la Abadía, ha sido impecable. Puntuales, atentos y educados en el autocar, alegres y contentos durante todo el día, "cantarines" en el bus, generosos entre ellos... Hay un muy buen ambiente en el grupo y eso lo disfrutamos tanto o más que ese tenue sol vespertino reflejándose en las mansas aguas del Loira. 


lunes, 30 de enero de 2017

Primer día lectivo en Àngers (Francia).

Hoy, lunes, fue nuestro primer día escolar en el instituto David D´Àngers. Por la mañana, muy temprano, nos hemos encontrado todos en lo que llaman el Ágora, esto es, una especie de gran porche cerrado donde hay mesas para sentarse e incluso un piano para que los alumnos estén por allí a su aire entre clase y clase. Hemos estado hablando del fin de semana en familia y nos ha impresionado saber que todo fue fenomenal. Nos costaría mucho decidir qué plan de fin de semana fue el mejor. Todas las actividades que han ido haciendo las familias francesas con nuestros alumnos españoles el sábado por la tarde y todo el domingo nos han sonado una auténtica pasada. Que si viaje a París en TGV (el tren AVE francés), que si visita a la playa, que si la Bretaña, que si vuelta por Àngers... Alucinante!!!


También hemos estado un ratito con Eva Sánchez que ayer por la tarde-noche tuvo fiebre y le hemos dado alguna medicación que traíamos de España para estos casos y mucho cariño. Eso más el cuidado dispensado por la familia francesa anfitriona ha dado un resultado mágico porque conforme pasaba el día, ella se ha ido encontrando mucho mejor. Una imagen vale más que mil palabras:


Lo primero que hemos hecho es una visita guiada por el instituto francés. Algunos alumnos franceses se habían preparado unas presentaciones sobre los distintos elementos más significativos del Liceo: el Ágora, el internado, la biblioteca, etc.


Luego los alumnos españoles se han incorporado a sus clases. Lo que tocara durante 2 horas. Algunos han tenido lección de Historia, otros de Filosofía, para algunos fueron las Mates y para otros el Italiano, por ejemplo. Durante estas dos horas, hemos ido Luis y yo a ver el Castillo de Àngers y el centro histórico de la ciudad porque luego teníamos planeado la visita con los alumnos nuestros y queríamos estar preparados a la vez que asegurarnos de no perdernos por el camino. Hemos aprovechado para entrar a la Oficina de Turismo de Àngers y nos han dado un plano turístico de la ciudad para cada estudiante.


A la vuelta, bajo la lluvia que ha estado casi siempre presente en la jornada de hoy, nos hemos vuelto a encontrar en el Ágora y nos hemos dirigido al comedor del Liceo para almorzar. A pesar de ser las 12 y cuarto del mediodía, todo el mundo ha comido el menú del día: pan, ensalada de apio o sopa de verduras, un plato de carne o pescado con guarnición de verduras (guisantes con zanahoria o judías verdes) y un postre a elegir entre yogur, macedonia de fruta o una pieza de fruta de temporada. De beber: agua.


Tras llenar el estómago, nos hemos marchado a la visita contratada en el Castillo de Àngers y el casco antiguo de la villa. En el Castillo hemos podido ver el tapiz más grande del mundo con más de 6 siglos de antigüedad, La Tenture de l'Apocalypse.



Hemos hecho muchas fotos por el Castillo, hemos parado en la Catedral y a continuación hemos regresado al instituto para la última actividad del día: la recepción oficial a cargo del director en el comedor. En esa bienvenida han estado también los alumnos y profesores franceses participantes en el intercambio. El director ha dicho unas palabras mientras nos ofrecían un zumo y una galletas. Nosotros les hemos agradecido la hospitalidad mostrada y el trato dispensado.


Nos hemos despedido hasta mañana y muchos de los alumnos del Monterroso se han quedado en el Ágora con otros alumnos franceses alrededor del piano mientras sonaban piezas muy conocidas por todos: bandas sonoras, versiones pop al piano...


Ha sido un día donde todo ha salido a pedir de boca salvo que el cielo no ha cambiado de color: gris. Podemos hablar de tonos: gris claro, gris oscuro, gris plomizo, gris ceniza... Pero gris al fin y al cabo. Y eso a un andaluz no se le puede pasar desapercibido.